Entrevista sobre Marakame. Primera parte
Arte, diseño y cultura
Decir “conocer y valorar nuestras raíces”, suena a frase hecha,
sin embargo justo eso es lo que, de cierta manera, hace el pintor Fernando
Motilla Zarur (FMZ) a través de un nuevo proyecto que realiza en conjunto con Marcela
Abarca Carmona (MAC).
El colorido, la precisión y el misticismo se combinan en las
piezas que, a través de la marca Marakame, los jóvenes morelianos comercializan.
Se trata de arte huichol que toma como base cráneos de reses utilizadas en
diversas ceremonias wixáritari.
“Ahorita lo que más tenemos son los cráneos de ganado, pero
se han hecho varias piezas de cráneos de venado, que son venados que ellos
cazan en la cacería del venado que se hace cada año, es parte de su cultura
también”, dijo Motilla Zarur.
“Nosotros le estamos dando un lugar a las piezas que pasa de
lo artesanal a ser una obra de arte, porque es una obra de arte, esto de
artesanía no tiene nada. Son hechos por artesanos, se les enseñó esa técnica
como un modus vivendi y de expresión pero lo que hacen es arte, al hacer esto
están haciendo una pieza de arte en toda la extensión de la expresión”.
Marcela Abarca señaló que en Toluca y en el Distrito Federal
tienen puntos de distribución de estas piezas, “en concept stores, donde los
jóvenes van y buscan algo diferente, algo que implique diseño, arte y cultura”.
Señalaron que ante la falta de este tipo de lugares en
Morelia, de entrada Marakame va a ofrecer estas obras a través de su sitio web
y redes sociales.
Un buen comienzo
Fernando Motilla y Marcela Abarca coincidieron al señalar que
ven como un excelente inicio para el proyecto que desde hace varios meses,
mucho antes del lanzamiento de Marakame como marca, las piezas tienen buena
aceptación.
Prueba de lo anterior son las ocho que ya se vendieron en
diferentes estados de la República y cráneos que se han enviado a España,
Sudáfrica y Londres.
“Queremos ubicarnos en puntos de venta de otros países, el
arte huichol es muy apreciado, nos damos cuenta de que en otros países la gente
lo va conociendo y le atrae por sus colores y la composición”, dijo Abarca
Carmona.
“Y eso que todavía no saben lo que hay detrás de cada pieza.
No estamos descubriendo el hilo negro con este proyecto, la artesanía huichol
todo mundo la conoce, aquí la onda es que estamos procesando los diferentes
modos de hacer cosas para ofrecer algo diferente, piezas únicas que ya no es la
artesanía convencional, todas las piezas son únicas y aunque ya hay quien venda
se van mucho por la onda de la estética nada más y la ofrecen como un artículo
de moda, que es muy respetable, porque al final lo importante es que al huichol
se le está comprando la pieza y es un apoyo directo a su comunidad, cada que le
compras una pieza de estas a un huichol significa mucho”, añadió Motilla Zarur.
Señalaron que además del aspecto económico, tanto para los creadores
huicholes como para la marca Marakame, una de las miras del proyecto es la difusión
de la cultura wixárika porque más allá de lo impactantes que son las piezas y del
colorido que tienen, cuentan una historia a través de la simbología muy propia
de su concepción del universo: Los peyotes, el venado, las mariposas, el maíz,
el marakame (chamán), la cusinela y el Sol.
Con cada obra se entrega, según comentó Motilla Zarur, un
texto en el que se detallan los elementos presentados y el porqué de su
ubicación.
“Hemos buscado tener diseños especiales, manejar gamas
monocromáticas, colores diferentes, combinaciones… pero respetando su cultura”,
agregó Abarca Carmona.
-¿Entonces los creadores huicholes están abiertos a sus
sugerencias?
(FMZ) A veces sugerimos un poco, de hecho están más abiertos
de lo que nosotros quisiéramos, sin embargo no hemos querido interferir mucho
en eso porque, yo que me dedico a la creación artística entiendo los procesos
de creación y sé lo que nos puede gustar o no, entonces les decimos ‘queremos
una pieza en estos colores, en una gama de verdes o de azules, pero te damos la
libertad absoluta de que tu cuentes tu historia, a través de este cráneo y a
través de estos colores’.
Hicieron una pieza toda en verde que narraba la fiesta del
peyote, que la hacen cada año, entonces era una pieza con puros peyotes, y con
el venado que en su cultura es el intermediario entre los dioses y el marakame.
Los cráneos, convertidos ahora en piezas de arte, son fruto
de los sacrificios que los huicholes hacen en sus fiestas y celebraciones, “no
son de animales que se les hayan muerto, si se les muere algún animal lo usan
para la artesanía pero porque se los pedimos nosotros, si no, se echarían ahí a
perder, entonces es un poco todas esas dualidades de la vida, de la muerte, de
la técnica, de los colores, un montón de cosas que implica el proyecto. Inicia
con los cráneos y hay idea de meter otras piezas”.
Aunque aun no se tiene definido todo el catálogo de
Marakame, Abarca Carmona comentó que podrían ser obras que combinen otros
materiales pero siempre respetando los símbolos de la cosmogonía huichol, “puede
ser una cabeza de venado, de resina, que sale de la pared, porque el venado es
muy importante, con los cuernos naturales a lo mejor, o de madera, o de algunas
ramas, todavía estamos trabajando en eso, ver cómo va a ser”.
“Se nos han ocurrido muchas ideas”, añadió Fernando Motilla,
“de hecho han llegado algunas propuestas de cierto tipo de artículos,
productos, o muebles o cosas, que nos dicen ‘a mi me gustaría que intervinieran
esto con arte huichol’, entonces esas cosas por encargo sí son cosas que
tomamos, comisionamos ese trabajo a los huicholes que trabajan con nosotros,
pero los productos que a Marakame le interesa ofrecer como marca, son los que
tengan la completa referencia temática, de elementos de su cultura, por ejemplo
los bustos de los venados, o que tengan elementos de la naturaleza y del
entorno con el que ellos conviven”.
Foto: Cortesía, www.artemarakame.com

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