Entrevista con Hortensia Mínguez, doctora en Bellas Artes

Un caballo de Troya

Con el tema El libro de artista. Territorios y Fronteras inició ayer en la capital michoacana el Segundo Coloquio Internacional de Cuerpos Académicos de Artes Visuales organizado por académicos de la Escuela Popular de Bellas Artes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).
   El arranque se dio con la conferencia magistral titulada Libro-arte. Entre límites y paradojas, cargo de la doctora en Bellas Artes Hortensia Mínguez García.
   La oriunda de Valencia, España, que actualmente es profesora investigadora titular de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, habló para PROVINCIA sobre el panorama del libro de artista y acerca de cómo es crear en un punto fronterizo de la República Mexicana.

-Comentó que desde los años 60 y 70 ya se habla de libro de artista y es un tiempo considerable, ¿dónde cree que radican las reticencias que aún pesan sobre el género?, ¿en el ámbito interno o en el externo?
Creo que el problema no está ni en quien compra ni en quien produce, sino en quien vende. Si te das cuenta, las ferias de libros de artistas son complicadas porque pretenden vender los libros de artistas pero a su vez quieren venderte los libros de la bibliofilia como ediciones muy cuidadas (y) generan una especie de confusión y el consumidor ya no sabe qué es qué.
   Creo que son diferentes, sí son como dos ferias diferentes en las que se tiene que vender por un lado el libro preciosista, el libro cuidado por el editor -es una vertiente pero no es un libro de artista-, es una editorial cuidada y para un cierto de coleccionismo en concreto y los libros de artista son otro mundo.
   Sí, sí es difícil, de repente te has encontrado a artistas que creen que a lo mejor estás ilustrando y no estás creando, que creen que por ser innovador tecnológicamente estás hueco de contenido, no sé, la verdad es que esta controversia está en todas las áreas del arte, no solo en un género joven, en todas.

-En México el muralismo llevó el arte a las masas, ¿el libro de artista democratiza al arte?
Sí, este genero nació con esta intención, nació siendo claramente democrático, antielitista y de edición barata… ahora, se ha perdido, he de reconocer, no todos los artistas abogan por ese camino, hay muchísima gente que sigue trabajando con productos baratos, papel barato y a lo mejor lo hermoso de su trabajo está más en la idea y no en el acabado y sí, sí hay muchos artistas que trabajan conforme a ello; pero también encontramos artistas que de repente te venden piezas que son inaccesibles.

-El libro común vive actualmente la controversia del e-book, ¿para el libro de artista hay algo equiparable en este momento?
No, yo creo que el libro de artista está más atrasado en la cuestión de las altas tecnologías -aunque sí hay artistas (que las usan), sobre todo en Oriente, en Oriente son muy punta de lanza- pero la cuestión está en que yo creo que coexisten y coexistirán.
   Es inevitable lo romántico de sentarse y tener un libro, tenerlo en tus manos, de leerlo, de olerlo, cualquier fanático del libro sabe perfectamente que abrirlo es toda una experiencia de olores y de tacto especial, que no te lo puede dar ningún libro digital y creo que al final, aunque estamos en una especie de etapa de protodesarrollo, en las dos áreas, tanto en el libro común como en el libro de artista, creo que al final conseguiremos profundizar en las tecnologías.
   En el libro común cuando tú estas viendo un libro digitalizado hay un término que se llama el esqueuomorfismo (y) habla de cómo imita al libro antiguo, sus hojas, su color, yo creo que eso también le constriñe porque con la imitación creo que está perdiendo ciertas potencialidades, la verdad es que estamos en una época muy bajita de desarrollo en ambas líneas.

-Comentaba sobre cierto disenso sobre la manera de nombrar al libro de artista, ¿entre qué ámbitos hay más diferencias?, ¿europeos y latinos o entre anglosajones e hispanoparlantes?
Son los anglosajones y los hispanoparlantes. Los anglosajones lo tienen claro porque ellos utilizan el artista book, significa libro de artista, porque si dijeran art book estarían hablando de libros de arte entonces podrían ser cualquier libro de arte.
   Los hispanos, no sé por qué, tenemos la manía de adecuar nuestros términos a los de ellos, cuando no debería de ser así porque nuestro idioma es diferente. Libro de artista es un libro que está hecho por un artista pero no necesariamente tiene que ser un libro de artista, por eso muchas veces se habla de libro-arte porque hispánicamente funciona mejor ese concepto porque los abraza a todos, es un abrazo mayor. Pero yo creo que no es un debate tan profundo, no hay tanta gente que esté en contra de unos conceptos u otros, simplemente considero que hay ciertos círculos intelectuales como muy a petit comité, que definitivamente dicen: ‘Bueno, es como decir grabado o gráfica múltiple’, grabado todo mundo te entiende qué es grabado, pero ya cuando estamos hablando de una feria o un congreso no puedes decir que el congreso es de grabado porque podría venir cualquier especialista y decirte ‘señora, ¿me está hablando de punta seca, de grabado calcográfico, de xilografía o me está hablando de alta tecnología?’, entonces ahí habría un problema terminológico, yo creo que los hispanos nos hemos acomodado un poco en eso, a nivel europeo, a nivel América Latina, pero nos funciona, entonces tampoco tiene nada de malo.

-Mencionó una clasificación propia sobre los muy diversos tipos libro de artista, ¿de alguna manera podría decirse que este género es un caballo de Troya?
No podías haber dicho otra metáfora más bonita que la del caballo de Troya, sí, definitivamente. No siempre es así, digamos que no todos los artistas funcionan de la misma forma, hay artistas que simplemente utilizan el libro porque les gusta el libro, pero sí hay artistas que son un caballo de Troya, que entran para criticar al libro como objeto, como medio cultural, manipulado… etcétera.

-Desde 2007 radica en Ciudad Juárez, ¿cómo es vivir y hacer arte ahí?
El arte en Ciudad Juárez es diferente, no es ni mejor ni peor, solo es diferente. Por una situación cultural básica: Somos fronterizos, eso hace que, por ejemplo, la gráfica tienda más a la gráfica urbana que a la gráfica múltiple por ejemplo, o que tienda más a la expresión del video o del arte documental, que al de la pintura o la escultura, hace que sea diferente y especial al mismo tiempo; otra cosa es  su mercado, su mercado es incipiente, pero creo que sí es especial Ciudad Juárez en ese sentido.

-La cercanía con Estados Unidos, ¿facilita la influencia?
Digamos que hay cierta retroalimentación entre la cultura americana y la mexicana, pero si te soy sincera, la mexicana tiene muchísima más fuerza, o sea, el fronterizo mexicano se siente mexicano.



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