Reseña de la novela Amor, cuídame de ti
Tríos oníricos Al cerrar los ojos todo puede pasar. También al abrir un libro. Pasar de una página a otra puede suponer viajar de una ciudad a otra e incluso de un país a otro, con la facilidad inaudita e inesperada que otorga el pasaporte universal de la palabra. Leer es en cierto modo soñar con los ojos abiertos. Es un acto personal e íntimo al que en el mejor de los casos no nos acompaña nadie. Aparece ahí frente a nosotros únicamente quien queremos que lo haga: el protagonista, que es alguien que no existe en la realidad, alguien cuya vida depende de que nuestros ojos se deslicen sobre los renglones que, a manera de sortilegio, invocan sus temores, anhelos, amores, desvelos y todo eso que es parte de ser. Resulta, por todo lo anterior, una gran suerte encontrar una novela que hable sobre los sueños, sobre esa necesidad de dormir para encontrarnos en ese espacio ideal en el que todo es posible, en el que, aunque se tengan pesadillas, lo que sucede ...