Reportaje sobre patrimonio artístico metálico. Primera parte
Olvidados pero estoicos En diciembre de 1991 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), declaró al Centro Histórico de Morelia como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Propios y extraños se alegraron por el hecho y confirmaron una vez más la belleza del primer cuadro y de la ciudad en su conjunto. Podría decirse que de lo anterior resultaron muchas cosas buenas -una mayor atracción para el turismo por mencionar una-, pero también algunas malas. Que edificios, estatuas y pinturas centenarias sean parte de la cotidianidad tiene el efecto negativo de que se da por sentado el hecho de su existencia, es decir, se puede llegar a pensar que como ahí han estado se mantendrán siempre sin importar nada. No es hasta que se ocasiona un daño considerable o muy notorio que el colectivo vuelve a ser consciente de la fragilidad de ese entorno que parecía perenne. ...