La suma de todos los males
La suma de todos los males No hay nada peor en la vida que ser puto. Así lo creen los valientes aficionados mexicanos quienes defienden su legítimo derecho de gritar: “¡Eeeeeh, puto!”, cada que despeja el arquero contrario y es que, pobres, la FIFA ha señalado sanciones si se sigue utilizando la frase calificada como discriminatoria y homófoba. ¡Qué ocurrencia! Si es solo una floritura pícara de nuestro vasto lenguaje, ¿no? El diccionario de la RAE (sí, ya que hablamos de usos lingüísticos de una palabra es menester acudir a éste) señala las siguientes acepciones: como calificación denigratoria, Me quedé en la puta calle; como antífrasis, para ponderar, ¡qué puta suerte tengo!; para enfatizar, No tengo un puto peso; o como sinónimo de prostituto pero también de sodomita, es decir, el que practica sexo anal. Son al primero y al último señalamiento de la RAE a los que hace referencia el famoso grito, ¿no? Seamos honestos, si se le grita al arquero co...