Entrevista con Conrad Tao. Parte 1

El (ya no tan) niño prodigio

El privilegiado oído musical de Conrad Tao quedó de manifiesto cuando tenía apenas 18 meses de edad. Luego de oír a su hermana Connie en sus clases él empezó a tocar canciones infantiles en su piano. Años después los roles cambiaron, Connie dejó la música y Conrad la compone.
   Con apenas 19 años de edad podría decirse que Tao ha hecho de todo y bien. Apareció en la serie televisiva From the top – Live from Carnegie Hall de la cadena PBS; ganó ocho veces consecutivas el Premio ASCAP Morton Gould para Compositores Jóvenes; escribió y estrenó con la Orquesta Sinfónica de Dallas una pieza en recuerdo del 50 aniversario luctuoso de John F. Kennedy; ha lanzado tres discos además de producir el Festival UNPLAY el junio del año pasado en Nueva York.
   Lo anterior es una breve aproximación al extenso currículo de Tao quien estuvo esta semana en Morelia y se presentó con gran éxito el viernes pasado en el Teatro Ocampo de la capital michoacana como solista con la Orquesta Sinfónica de Michoacán (Osidem).
   El concierto para piano no.3 de Sergei Rachmaninoff fue la pieza con la que el talento de Tao se hizo presente en Morelia, ciudad que, dijo en entrevista para PROVINCIA, le encantó.

-¿Es tu primera visita a Morelia?
Sí, a Morelia sí. A México he venido algunas veces, creo que la primera fue en 2008 en la Ciudad de México, ya perdí la cuenta de las veces que he estado ahí; a Monterrey he ido dos veces, antes de llegar a Morelia esta semana estuve en Monterrey y León, estuvo en León en 2010 y en Guanajuato también; así que he estado en México varias veces.

-¿Siempre para tocar?
Sí, trabajando, nunca vengo solo a visitar, no soy un buen turista de cualquier forma así que realmente no me molesta.

-¿Por qué no eres buen turista?
Porque viajo mucho por trabajo, empecé a tocar profesionalmente desde los 11 o 12 años de edad, así que me acostumbré a viajar por trabajo y disfruto viajar por trabajo, siento que por lo que hago noveo cómo es realmente una ciudad o cómo vive la gente, pero sí siento que puedo obtener un sentido diferente de una ciudada diferencia de si voy a ver cosas específicas.
Voy a un lugar y trato de absorberlo y estar rodeado del lugar, que creo que es algo más interesante para mí que solo ver y señalar cosas, ‘mira esto’, mirando eso en específico, para mí es más interesante estar en ambientes.

A los 4 años de edad Tao ofreció su primer recital y a los 8 debutó en el Festival de Música de Cámara de Utah, su vida ha transcurrido bajo el reflector y el escrutinio público, algo que sin embargo no toma mucho en cuenta.
   “Lo bueno es que tengo unos padres que creo que son muy buenos en ser conscientes del riesgo de estar mucho tiempo en los reflectores a una edad temprana.Cuando empecé a tocar y a tocar más activamente cuando tenía 6 o 7 años de edad,ellostrataron de mantenerme con los pies en el suelo todo el tiempo, algo que fue muy bueno y muy importante.
   “Creo que en algún momento y de alguna forma me enseñaron a no darle valor a eso, a no interesarme tanto en si alguien me conocía o no por lo que había hecho, básicamente fui condicionado muy bien a temprana edad a valorar diferentes cosas”.
   Tao comentó que también aprendió a no engancharse de la reacción y crítica del público ya que es algo que no depende enteramente de él, “una de las realidades de ser un músico y un concertista es que el público responde siempre en un nivel que no está en tu control; está en tu control en el sentido de cómo le das forma a tu presentación y cómo lo presentas a la audiencia, eso está en tu control, creo que como músicos tenemos la responsabilidad de pensar mucho en cómo presentamos las cosas, cómo las enmarcamos y contextualizamos, pero la forma en que una audiencia responde está fuera de tu control, y así debe ser, porque eso crea conversación y diálogo.
“Creo que felizmente a una edad temprana me enseñaron a no centrar toda mi felicidad en algo que está completamente fuera de mi control y mis valores fueron diferentes, lo que creo que es saludable”.

-La revista Forbes te incluyó en uno de sus famosos listados de los 30 menores de 30, ¿cómo fue para ti?
En ese momento tenía 17 años de edad, sí, estuve en esta lista de 30 menores de 30, cito: ‘Músicos que están cambiando al mundo’, fue muy divertido al final del día, fue un shock porque no me dijeron hasta que se publicó, fue algo divertido más que otra cosa, bizarro, sorprendente y chistoso.


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