Entrevista con Manuel Gorka
Cantante, cantante y cantante
Una actuación divertida y dinámica se combinó con una
potencia vocal impresionante en la interpretación de Tevye que hizo Manuel
Gorka el pasado martes en la presentación en Morelia de El violinista en el
tejado.
El actor y cantante habló para PROVINCIA al término de
las dos funciones del mencionado musical, y mientras dejaba la piel del rígido
pero amoroso lechero judío para tomar la del destacado intérprete mexicano que
es, compartió sus ideas sobre las tradiciones, la religión, los paradigmas
sociales y su nuevo disco.
-En la obra las tradiciones son algo fundamental para el
personaje central que es quien usted interpreta, personalmente ¿cuáles son sus
tradiciones más arraigadas?
Creo que, y es una de las cosas que ha aprendido con la
obra, las tradiciones son cambiantes, que como seres humanos nos tratamos de
aferrar a lo conocido, a lo estable, a lo seguro, con mucho miedo a lo desconocido, a lo nuevo, y creo
que de lo que habla la obra, es cómo tenemos que ser flexibles y como tenemos
que ser capaces de romper nuestros propios paradigmas, de lo conocido por lo
nuevo, porque no necesariamente lo conocido es lo mejor.
Creo que mis tradiciones han ido cambiando paulatinamente
conforme he ido creciendo, conforme te vas desarrollando, conforme vas
desarrollándote como artista, como persona, como ser humano, tus tradiciones
van cambiando. Yo me acuerdo que lo que para mí era lo correcto, pasa el tiempo
y te das cuenta de que no es así, ni lo bueno es bueno, ni lo malo es malo.
Hoy a la tradición que me aferro es a la de hacer buen
teatro, a la tradición del buen entrenamiento actoral, ese tipo de tradiciones
son las que me gustan y respeto mucho, las otras ya más bien estoy más
desapegado de ellas porque eso te permite conocer cosas nuevas, cosas
diferentes, cosas que pensabas que igual y no te iban a gustar y resulta que te
gustan más.
-Mencionó los paradigmas, ¿tuvo que romper alguno para
estar en El violinista en el tejado?
Sí, uno muy fuerte, este divorcio que al parecer existe
entre la ópera y la comedia musical. Ya después de 21 años de carrera y de 31
roles de ópera, este es mi primer rol de comedia musical y existe ese
paradigma, existe ese tema de: ‘Ya te fuiste a la comedia musical. ¡Sacrílego!
¡Te has prostituido!’, o ‘huy no, a mí se me hace que ya vocalmente no puede
cantar, entonces por eso se fue a la comedia musical’, es una verdadera y
absoluta –en grandote- estupidez, eso lo dice gente que no tiene la menor idea,
eso lo dice gente que no respeta y no quiere ni a la ópera ni a la comedia
musical.
Creo que yo tengo la autoridad moral para decirlo porque
he estado en los dos y no existe el divorcio y es tan digna y tan maravillosa
una comedia musical como esta, que cualquier ópera de Verdi, de Puccini o de
quien sea. Creo que eso es bien importante y yo lo puedo decir porque las he
hecho las dos.
Gorka, nacido en 1974 en la Ciudad de México, estudió
canto con Mario Talavera y posteriormente con Franco Iglesias en Nueva York,
ciudad en la que cantó el rol de Germont en La Traviata; posteriormente dio
vida y voz a Enrico en Lucia di Lammermoor; luego de eso tuvo los roles
principales en Carmen y Un baile de máscaras además de interpretar a Marcello
en La Bohéme.
En 2008 en Madrid obtuvo el papel principal en la ópera Gianni
Schicchi para después debutar en el papel estelar de Rigoletto, y esto solo por
mencionar algunos de sus papeles líricos.
Pero fue como Tevye, su primer protagónico en comedia
musical, que visitó Morelia. Un hombre sabio, profundamente religioso, pobre
pero sin amargura y con algunos problemas en aceptar los deseos y arrebatos amorosos
de sus hijas.
El violinista en el tejado tiene otro elemento
importante, la trama gira en torno de las familias judías que viven en una
aldea rusa en 1904 y que están convencidas de que el apego a su tradición
religiosa es el único camino a seguir.
-De política y religión es mejor no preguntar, pero, ¿usted es judío?
No, casualmente no, bueno, no casualmente. Han habido
cuatro personas que han hecho a Tevye -o que yo tengo idea que lo han hecho en
México-, que son el maestro Manolo Fábregas, el maestro Pedro Armendáriz,
Alejandro Toporek y yo, y de los cuatro, el único judío es Alejandro Toporek.
Yo soy católico, nací católico y para mí fue un universo
maravilloso verdaderamente maravilloso, interesantísimo, fue un viaje exquisito
el aprender de esta maravillosa religión y de esta tradición judaica, ha sido
maravilloso. El productor, Yoshi Bernstein, que sí es judío me ha permitido compartir
esta maravillosa religión que él profesa.
A fin de cuentas es muy sencillo, nosotros como
católicos, como cristianos, venimos de ahí y como yo siempre he dicho: Los
judíos son nuestros hermanos mayores, tan simple como eso.
Ha sido maravilloso encontrar tantas similitudes. De ahí
venimos es nuestro antiguo testamento, y es lo mismo. La verdad ha sido una
experiencia maravillosa compartirlo, entenderlo, estudiarlo, ir al fondo,
entender el porqué de estas tradiciones y de este Tevye.
-En la obra Tevye habla con Dios constantemente, ¿usted
también lo hace?
Sí, y lo hago justamente como lo hace Tevye y ahora
entiendo la espiritualidad, que no la religión, así. Algo que amé cuando empecé
a leer el texto y a entender el personaje fue esta relación absolutamente
personal que tiene Tevye con Dios. Para Tevye Dios está pa’ él y pa’ nadie más,
o no sabe si pa’ nadie más pero para él está porque cada vez que se voltea
habla con él, como si Dios estuviera verdaderamente todo el tiempo con su
atención indisoluble hacia Tevye y creo que ese es Dios, por lo menos para mí.
Esa es la espiritualidad, un Dios absolutamente particular y que está para ti,
creo que esa manera en la que vive la espiritualidad es bellísima.
-La diáspora judía de la Rusia zarista es un elemento importante
en la historia, ¿cree que para los cantantes latinos de ópera es casi obligado un
éxodo hacia otras latitudes?
Absolutamente. Yo creo que los cantantes líricos
nacionales hemos tenido que vivir un exilio artístico, definitivamente un
exilio artístico.
Creo que la instrucción está desafortunadamente en otros
sitios, la verdadera técnica vocal está fuera, las oportunidades de trabajar, imagínate
que estuve fuera y en cuatro años tuve la oportunidad de debutar 24 roles, ¿cuándo
te paso eso en México? ¿Por qué? Porque no se hace, no se produce la suficiente
ópera y (para) la poca que se produce
hay 532 compañeros que están esperando una oportunidad, son dos papeles para
ocho mil, es imposible; entonces sí, definitivamente hay un éxodo de artistas
nacionales por la falta de oportunidades que tenemos de expresar y de espacios.
-En la biografía de su cuenta en Twitter dice: ‘Cantante,
cantante y cantante’, ¿se imagina haciendo otra cosa?
(Risas) Pa’ empezar creo que ya tengo que cambiar eso de
Twitter, el otro día me dijo un amigo: ‘Es tetísimo, ya pon algo más interesante’,
eso lo puse en algún momento justamente que regresaba yo a México (y) era como
un poquito de berrinche, decir ‘no quiero hacer otra cosa, amo hacerlo que sea
en las condiciones que sea y me muero en la raya’, es un poquito lo que quiere
decir.
Lo que pasa también es que en Twitter puede que seas
cantante, cantante y cantante, y ya en la vida Manuel Gorka es otras mil cosas
más que cantante, pero en Twitter es un poquito más el rollo laboral.
No me veo haciendo otra cosa, lo intenté, deje de cantar
por estudiar la carrera de psicología… regresé a cantar. Dejé de cantar por meterme
a ‘chambear’ y darle gusto a una serie de estigmas sociales, ‘ya haz algo de tu
vida, huevonazo’, y entonces me fui y regresé a cantar…. Estudié cinematografía
y regresé a cantar. No me veo haciendo otra cosa, no quiero hacer otra cosa y
yo espero que Dios me permita ser un artista escénico, no solo cantante, al 100
por ciento.
Gorka compartió que pronto estrenará un proyecto de
teatro en el que no cantará. “Estudié la carrera de actuación en Nueva York,
cuatro años, y he tenido oportunidad de hacer teatro de texto, y me encanta, no
lo quiero dejar porque creo que es muy importante no perder el oficio actoral,
este olfato escénico, creo que es bien, bien importante”.
El ideal
Una de las canciones más conocidas de El violinista en el
tejado se titula Si yo fuera rico (If I were a rich man, en inglés), un tema
que samplearon las cantantes de reggae, Louchie Lou
& Michie One, como If I
were a rich girl (1993), y que fue versionada en 2004 por Gwen Stefani.
Tevye la canta en
el musical y es un momento en el que sueña con lo que haría si tuviera dinero:
Nada de trabajo, una casa grande, escaleras para subir, para bajar y otras para
presumir además de un establo lleno de pollos y patos piando y graznando.
-Tevye lo tiene claro, pero, ¿qué haría Manuel Gorka si
fuera rico?
¡Uf! Ser un mecenas de artistas, yo creo. Si fuera rico pondría un alterno al Conservatorio Nacional desde mi punto de vista y a mi manera de ver de lo que tiene que ser un artista escénico, donde quitaría tantas y tantas materias y metería tantas y tantas otras, como la actuación, como el lengua corporal, como la danza, porque tenemos cantantes muy bonitos, cantan muy bonito pero son unos palos, unos muebles, unos troncos. Y seguir dedicándome desde luego a cantar pero ya con mis condiciones (risas).
¡Uf! Ser un mecenas de artistas, yo creo. Si fuera rico pondría un alterno al Conservatorio Nacional desde mi punto de vista y a mi manera de ver de lo que tiene que ser un artista escénico, donde quitaría tantas y tantas materias y metería tantas y tantas otras, como la actuación, como el lengua corporal, como la danza, porque tenemos cantantes muy bonitos, cantan muy bonito pero son unos palos, unos muebles, unos troncos. Y seguir dedicándome desde luego a cantar pero ya con mis condiciones (risas).

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