'Trancazo' literario Verdades a medias, víctimas que en realidad no lo fueron tanto y un antihéroe lleno de culpas son parte de lo que podemos encontrar en Artíllería nocaut (Joaquín Mortiz) del escritor moreliano Víctor Solorio Reyes. El autor ganó con la historia narrada por Eleuterio ‘El detective’ Marto, la octava edición del Premio Nacional de Novela negra Una vuelta de tuerca. El jurado del galardón señaló que el texto presentado por Solorio Reyes es “un relato plenamente novelesco y arrebatador”, una de las muchas líneas halagüeñas que, con razón, se pueden decir de la publicación que desde hace unas semanas está en librerías de todo el país, incluidas por supuesto las de Morelia, tierra del autor. El término Vuelta de tuerca, que es parte del nombre de la distinción obtenida por Solorio Reyes, se refiere a aquel giro en el argumento de una historia literaria que representa un vuelco abrupto e inesperado en la situación descrita que hace replant...
Bigotones y contentos Para los griegos eran símbolo de poder y divinidad, mientras que para los aztecas el anuncio del final. Hoy, llevar barba y bigote es una elección estética en buena parte del mundo, sin embargo, son elementos que sí tienen una profunda raíz en el imaginario colectivo sobre la mexicanidad. El país, tal cual se le conoce, sería imposible sin el mestizaje vivido durante la Conquista. Los hombres blancos y barbados que llegarían del este, según la profecía anunciada a Moctezuma, iniciaron, ‘bigote por delante’, el violento proceso que culminó 300 años después con la declaración de Independencia en 1821. Historiadores señalan que el país estaba tan ocupado en decidir su forma de gobierno y la manera de hacerse de recursos económicos que era poca la atención que se prestaba a formar una identidad para los habitantes de la recién creada nación. Si hoy sigue siendo complicado responder a la pregunta de ¿qué nos hace mexicanos?, en esa épo...
Una voz en libertad Felipe Polleri, nacido en Montevideo, Uruguay, en 1953, escribe desde, por y sobre sus obesiones. Su voz literaria resulta difícil de definir y a ratos hasta incómoda de leer, sin embargo, una vez que se toma uno de sus libros entre las manos es difícil parar. Su estilo, al que el mismo autor se ha referido como “caliente”, hace que las páginas se fundan entre los dedos del lector y no se separan de ahí sino hasta el final. Polleri, dedicado a la escritura desde los 13 años de edad, tiene ahora más de 60, tiempo que, dijo en entrevista para PROVINCIA, le ha servido para encontrar la mejor manera de utilizar esa forma tan peculiar que tiene de narrar historias: por fragmentos. Antes de que sus libros llegaran a México vino él de vacaciones. “Vine a principios de año, pero de paseo, porque siempre he querido conocer”, indicó. Meses después, ya con la edición doble de La inocencia y Gran ensayo sobre Baudelaire en la mano, retornó al p...
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