Prevén pérdidas en la Fenal 2015

Siete días de soledad

Hoy es el octavo día de la octava Feria Nacional del Libro (Fenal) Michoacán 2015 y el panorama para los expositores no es muy alentador. Entrevistados ayer por PROVINCIA todos coincidieron en la baja afluencia de asistentes y las pocas ventas.
   Ayer se dio a conocer una carta en la que editoriales, libreros y distribuidores señalan el poco tino al mantener el cambio de sede  para el encuentro literario y solicitan, entre otras cosas, la restitución del pago que realizaron por el stand que ocupan.
   Hasta la sexta edición de la feria —llamada Feria Nacional del Libro y la Lectura Michoacán— esta se realizó en la Casa de la Cultura de Morelia, ubicada en el Centro Histórico de la ciudad. Fue en 2014 cuando se cambió por primera vez, se iba a realizar en el espacio señalado pero la huelga del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo (STASPE), que mantuvo cerrados los recintos culturales del estado durante varios días, hizo que se optara por el Centro de Información, Arte y Cultura (CIAC) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), sede que se mantuvo para esta ocasión.
   En ese momento, entrevistada por PROVINCIA, Eréndira Herrejón, titular de la Dirección de Formación de la Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum), área encargada de organizar la feria, señaló que el cambio sería beneficioso porque los habitantes de las colonias circundantes a Ciudad Universitaria —espacio en el que se ubica el CIAC— tienen un fácil acceso al recinto.
   Enrique Campuzano (EC), de Ediciones B, señaló: “Es la primera vez que vengo aquí (al CIAC), el año pasado no vinimos, pero en años anteriores que estaba en el Centro sí estuvimos y nos iba bien”.

—¿Cree que la ubicación juega en contra?
(EC) Es lo que nos comenta la gente, que la ubicación es la que no ha funcionado porque, primero no saben (de la feria), hace falta publicidad y segundo, es complicado venir hasta acá. Está retirado.

Pasillos vacíos
El recorrido por la Fenal inició ayer a las 10:10 horas, en ese momento la mayoría de los pasillos del área de exhibición —un espacio de aproximadamente 30 por 40 metros cubierto por un toldo blanco— estaba vacía. También eran pocos los expositores que habían abierto su stand.
   Ese lugar, que en medio tiene un área de descanso y recreo infantil, está ubicado en la explanada del CIAC y es ahí donde se concentra a casi todos los expositores. Unos más —el del estado invitado San Luis Potosí, el del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y las representaciones de las editoriales Penguin Random House, Oceano y Planeta a cargo de la Librería Hidalgo— están ubicados dentro del centro, en el pasillo que está frente al auditorio principal.
   Pero ni esa ubicación, que podría considerarse privilegiada al estar frente al espacio en el que se hace buena parte de las presentaciones y conferencias, les ha ayudado.
   Miguel Camacho (MC), vendedor en el stand de San Luis Potosí, señaló que la afluencia ha sido poca, “parece que no se le dio mucha difusión al evento”, dijo. También señaló que el nivel de ventas ha sido pobre.
   Es la primera ocasión que asiste a una feria del libro en Michoacán pero comentó que otros expositores le señalaron la baja asistencia, en comparación con otras ediciones. “Lo que decía es por la experiencia de las demás personas (expositores) que han venido a comentar. Incluso se hizo un escrito de parte de toda la gente que tiene stands para que no se vuelva a hacer aquí. Están perdiendo dinero, parece que no van a recuperar ni lo que pagaron por el alquiler (del stand)”.
   Señaló que a su espacio de trabajo llegaron con la copia de la carta en la que estaban recabando firmas antes de hacer la entrega.

—De su oferta como estado invitado, ¿cuántas presentaciones han tenido?
Se presentaron un par de biografías de Mariano Jiménez y dos libros de narrativa. Están presentando también las revistas Tejiendo el universo, El parto y Bitácora de mar en tierra.

—¿Hubo buena asistencia a las presentaciones?
No estoy al tanto porque no he podido ir pero me parece que en general no, no es solamente al estado de San Luis al que le ha afectado, es a todos, incluso me parece que ayer se cancelaron un par de presentaciones porque no había gente para presentar el trabajo. Un libro sobre niños parece que lo tuvieron que cancelar porque no había niños. Sí, está triste.

Presentes y no
Podría decirse que la Librería Hidalgo es la que tiene más presencia en la Fenal. Además del stand rotulado con el nombre del negocio también están representando a grandes grupos editoriales como Oceano, Planeta y Penguin Random House además de a Norma ediciones.
   El esquema de trabajo es el siguiente: la librería absorbe los costos del stand y el envío del material y la editorial les manda los títulos a su consideración.
   Gabriela Mendoza (GM), a cargo de la representación de Oceano, Planeta y Penguin Random House, comentó: “(La afluencia ha sido) Muy poca, la verdad sí hay muy poca gente. En cuanto a ventas igual, ha bajado muchísimo en comparación con la feria pasada. Sí hemos resentido un poco, tal vez sea porque no fue en quincena o tal vez porque mucha gente no se dio cuenta del evento”.
   La joven mencionó que el domingo pasado fue el día con mayor afluencia y ventas y que esperan que repunte hacia el fin de semana que está por llegar.
   Hoy, entre las 19:00 y las 23:00 horas se tendrá la venta nocturna de la feria, un evento en el que, dijo, espera que haya más gente y haya mayor venta.

—¿Cuánta gente calcula que ha venido por día?
(GM) Es que sí vienen muchos de escuelas pero en realidad no compran, son preescolares. Ha sido muy poca, no podría decir exactamente cuánto, serán unas 200 o 300 personas máximo al día.

A pocos metros de ahí está el stand del Conaculta, a cargo de Amy Landa, quien señaló que “es un poco triste que a partir de lunes, martes y miércoles fue muy escasa la afluencia de gente.
   “(Los asistentes han) Preguntado bastante y se han llevado una sorpresa porque son escasos los libros de los homenajeados (Vicente Leñero y María Teresa Perdomo) y la venta fue mayor el fin de semana. Vamos a esperar el cierre, lo estamos esperando con ansias para ver si hay más gente”.
   Landa añadió que con otros compañeros expositores ha habido comentarios sobre la baja participación y asistencia del público. “Además por cosas paralelas a la feria sí se ha reducido la afluencia. Estuvieron cerrando las avenidas, el martes, hubo bloqueos en la ciudad y eso nos afectó demasiado por la ubicación del centro”.

La carta
No es la primera vez que la feria del libro estatal es cuestionada por escrito. El 12 de septiembre de 2014 la Sociedad de Escritores Michoacanos (Semich) entregó una carta en el despacho del gobernador en la que se mencionaba: “Del 29 de septiembre al 5 de octubre se realizará la VII Feria Nacional del Libro y la Lectura Michoacán. Evento que año con año se organiza como si fuera la primera vez, es decir: por burócratas que nunca lo han realizado antes, que ignoran las cosas positivas y las negativas que se han llevado a cabo en las anteriores ferias del libro. Y suelen repetir errores”.
   Este año, a propósito de la octava feria los expositores, libreros y distribuidores entregaron una, fechada el 23 de marzo de 2015, dirigida a Marco Antonio Aguilar Cortés, titular de la Secum y con copia a Salvador Jara, mandatario de Michoacán.
   Cuestionaron que se mantuviera al CIAC como sede el encuentro literario dado el resultado de la edición anterior. “Esta decisión, propia de una gestión que desconoce las necesidades y las condiciones que requiere la organización de una feria del libro, ha provocado una desastrosa caída de las ventas y por lo tanto cuantiosas pérdidas a los participantes quienes, confiados en que la feria se organizaría con criterios responsables y profesionales, asumimos los gastos de pago del stand o inscripción , transporte, comida, hospedaje, salarios, etcétera, así como el compromiso de permanecer en los stands durante jornadas de 12 horas diarias.
   “Cabe insistir en que esta desatinada gestión de la feria daña gravemente la difusión del libro y la cultura en la ciudad de Morelia tan necesitada de acercar a la población a la lectura y agrava la situación de rezago educativo y falta de difusión cultural que padecemos”.
   En resumen se pide que se ofrezca a los participantes una compensación por las pérdidas sufridas debido a la falta de ventas y la devolución del costo del stand (mil 500 pesos en pasillo y 2 mil pesos en esquina).
   Para la siguiente edición de la feria, la novena, solicitan que no se cobre el stand o que el pago sea en especie, además de que se consulte a profesionales del libro sobre la sede del encuentro.
   La carta cierra: “Que las autoridades del gobierno municipal encargadas de la organización de la Fenal asuman efectivamente en forma responsable su obligación de acercar la cultura, el libro y la lectura a la gente designando profesionales calificados para llevar a cabo sus tareas de organización”.
   Gabriela Silva, representante de la editorial Siglo XXI, señaló: “Yo desde el año pasado lo pensé, hablé con ellos y les dije que era muy difícil que aquí (en el CIAC) se vendiera porque ya hemos estado, no propiamente en la feria del libro sino en algunos eventos que realiza la Universidad Michoacana, y la gente no venía.
   “Los estudiantes no compran libros, solamente cuando el maestro les pide que compren algún ejemplar, las ventas son muy, muy bajas en estas instalaciones y ya lo hemos visto nosotros en otras ocasiones. Desde la vez pasada les pedía que no fuera aquí porque yo sabía que no iba a haber ventas, la gente no viene para acá.
   “(En el centro) El tránsito de gente es mayor, y aparte hay más turismo, el turismo llegaba y era mayor (venta), ahora a esta feria vinimos porque tiene uno que tener cierta presencia, si deja uno de venir a estos eventos no se da a conocer, tiene uno que venir pero ahora sí que obligado por las circunstancias”.

"La mejor ha sido la sexta (edición de la feria), por estar en el centro, hay mayor afluencia, mayor visitantes, incluso turistas y las ventas son mayores (…) es mucha la disminución de la venta. Esto ya a las 7 y media ocho de la noche se va quedando solo, es más, se cierra a las 8:30 cuando mucho, cuando en el centro había veces que eran las 9 o 9:30, 10, y seguía entrando gente
Bárbara Cárdenas, Ediciones Papiro Omega

"(El nivel de venta) Ha estado bajo, a comparación del año pasado, es muy bajo lo que se ha vendido en comparación con el año pasado. Un 30 o 35 por ciento si hay de diferencia, más abajo. Yo creo que necesitan anunciarla, pasa gente y se va derecho, o entran a la carpa y creen que es todo
Julio Fraire, INAH

"(La afluencia) Ha sido muy poca y la mayoría de los estudiantes que han traído, los han traído de improviso de las escuelas y la mayoría no trae dinero como para adquirir un libro. (Fallaron) La ubicación y también la publicidad, porque no hay mucha publicidad
Patricia López, Porrúa

"Es fin de quincena, la lejanía, todo influye para que no se haya realizado como debiera, aparte como que ni siquiera la dieron a conocer
Laura Muñoz, FCE

"En el Centro la gente pasaba y ya siendo la Casa de la Cultura la gente sabe a que va y como que se siente un poco más arropada porque este edificio (el CIAC) es lo vemos en el último rincón de CU
Berenice Hernández El Sendero


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